igualmente2011

Archive for the ‘trabajo’ Category

>

Este poemilla lo disfrutará un tal D. José, que yo conozco, que es un padrazo elevado a la quinta potencia.

Antes de que me vaya
saca el cuchillo de mi espalda,
¡Por qué de una vez no te callas!
y mejor me clavas una espada.
Así me terminas de matar,
y con tu mente enfermiza,
dejas de lloriquear,
¡ no me des más la paliza !.
Ahora que te quedas solo,
vete acabando la historia,
no hagas más el pipiolo,
¿ No ves que no es una victoria?
¡Qué haces todavía ahí!
no me toques los cojones,
¿Por qué no te olvidas de mí?
sigue robando tiempo, cual ladrones.
Saca tu luna negra de mi universo,
déjate de eclipse lunar
déjame solo con mi verso,
yo no me dejo manipular.
Si no ves, no sufres tanto,
no sea que te des con un canto
entre los dientes y un llanto
inunde mi alma de inmaculado blanco.
Ahora vete, no quiero verte más,
eres de la peor calaña
y te juro por mi patria, España
que vivirás rodeado de gente, en soledad.
De pazguato, mentiroso, soberbio,
soez, gilipollas, amañalo-todo,
manipulador, embaucador con dolo
mente enfermiza, febrilmente con tedio.


Abraza-farolas sin remedio,
Sacar pecho sin hombría,
Dicen hasta en Punta Umbría,
que no llegas de persona, ni a medio.


Basta ya de historias baratas,
de escaqueos infumables,
déjate de ruidos de sables,
sigue viviendo igual que las ratas.


Solo me quedo con los gerentes,
Porque son muy honradas gentes,
y me olvido de tus latas,
que son igual de baratas ,
cual palillo entre los dientes.


De gentes de medio pelo,
mejor cuidarse un mucho,
no sea que en un arrechucho,
de celo o de canguelo,
te dejen con menos señuelo,
que deja la trucha al trucho


Adelante con tu lugarteniente,
igual no es tonto, pero miente,
cuando te des cuenta de ello,
estarás con el agua al cuello,
y yo a carcajadas, eternamente.


Al igual que Sancho Panza,
Ten cuidado con la danza,
No sea que una lanza
Te corte la respiración.


Quedarás tonto de capirote,
No tendrás ninguna nación,
Seguirás cual Don Quijote,
Luchando siempre a estoque,
Loco de imaginaria humillación.


Te soy muy peligroso,
Porque te conozco demasiado,
Y ya me tienes hastiado,
Con mentiras tensionado,
No saques de la cueva al oso.

>

Porque hay que saber despedirse con elegancia, aunque el destinatario no tenga ni puñetera idea de  lo que significa esa palabra, ni otros muchos valores humanos.

Una despedida “agridulce”

En horas inoportunas
me han ido llegando algunas
noticias que se las traen.
Y, como vuelan y caen
sobre terreno abonado,
voy, señores del jurado,
a contestar enseguida,
para vendarme la herida
cortando con el pasado.


Sabes bien que no intervine,
por respeto en tus montajes.
No quiero hacerte chantaje,
ni soy crítico de cine.
Cuando me llamaron, vine
a arreglar en esos cuartos
como un actor de reparto
todos tus entuertos


Pero ha llegado el momento
de decirte que lamento
estar harto de estar harto.


Ya es hora de terminar
esta historia interminable,
sin víctimas ni culpables;
pongamos punto final,
y, volvamos, cada cual,
como gatos escaldados,
a ordenar nuestro tejado;
concluyamos esta liga,
si no queremos que siga
lloviendo sobre mojado.


Urge cortar por lo sano
con la relación tras el verano
y el cachondeo del trasnocheo.
El rol de patito feo
no me va, te lo aseguro
y menos el de ejecutivo duro
que a ti te cuesta tan poco.
Antes de que te vuelvas loco
corrijamos el futuro.


He decidido que paso
la página de este enredo
perdiéndole miedo al miedo.


La gota que colma el vaso
no me la trago; hazme caso
y volvamos a lo nuestro,
cortemos este secuestro
intelectual y laboral de un tajo;
no soy tan tonto, carajo,
ni tu tan listo, maestro.


Te lo he dicho mil veces
y no has querido escucharme,
sin dejarte humillarme
me has humillado con creces;
a ti siempre te parece
que mis quejas son por vicio,
que maltrato mi oficio
siendo tal y como soy.
Déjame sacarte hoy
por última vez de quicio.


Lo más difícil ahí queda,
¡ que lo mejore el que pueda !
Cinco restaurantes abiertos,
Y varias decenas de miles de cubiertos,
personal, reuniones, carretera, horas
Claras, Josés, Carles, Bequis y Lolas,
Y la razón con los ojos despiertos.


Con que continúe quien quiera,
antes de que otras rencillas
conviertan en pesadillas
los sueños de la razón.
También sé decir que no
si me buscan las cosquillas.


No caminaré más contigo
he dejado de ser tu amigo
de urgencias y escaqueo,
De corazón te deseo
que lo entiendas noblemente
y le expliques a tu gente
que éste es un final feliz.
No puedo seguir así,
con “el teclao” entre los dientes.


Tengo que empezar de nuevo
para escapar del abismo,
a decidir por mí mismo
sin contar con nadie más;
debo atreverme, si me atrevo,
a demostrar lo que digo,
sin pretensiones ni testigos,
con aire nuevo en las pilas
y la conciencia tranquila
de éste, tu otrora, amigo.


Voy a recoger la mies,
plantando cara al futuro,
pasando de pseudo-ejecutivos duros,
con paradigmas de “Efecto Lucifer”
y tribulaciones de inmaduros.


No me quiero despedir,
de estos casi cuatro años
sin mencionar el deber de redimir
manipulación, amaños, mentiras y engaños,
por secar las lágrimas de la razón del paño
que le sobra, de sobras, al saber vivir.


Mi futuro es ahora,
y por si alguien lo implora.
el presente ha pasado,
el pasado, esté como esté,
siempre mejor enterrado.


A partir de este preciso momento,
para mi no existes, estás muerto,
el barco queda atracado en su puerto
yo me quedo en sosegada paz,
Y, por supuesto, no lo lamento,


Toma nota,
de éstos versos que hoy escribo,
pues para acabar ésta relación,
todo queda abierto por derribo.



Categorías